sábado, 29 de julio de 2023

Mentiras


Durante años me he cerrado a la mentira. Me enseñaron que alguien que mentía era alguien en el que no se podía confiar, alguien de dudosa credibilidad, alguien que había que cuestionar siempre. Una mentira era sinónimo de falta grave y estar a un paso de la expulsión.

¿Y si por mantener nuestro estatus, nuestra mente necesitase mentir?. Si por complejo de inferioridad tienes que inventarte otra vida, otras vivencias, otro entorno y otro pasado. ¿Y si lo necesitas para comer? Si la única manera de llevar un trozo de comida a tu boca es mintiendo a otros ¿es aceptable?

Por lo general excusamos las respuestas que permiten una supervivencia, cubrir una primera necesidad, pensando que nuestra mente va a diferenciar entre comer y encajar o ser querido en un grupo. Para ella puede que sean iguales de cruciales ambas.

¿Y qué me dices de las mentiras a nosotros mismos? Cuántas veces has descubierto que te has estado mintiendo, que no has sido capaz de decirte a ti mismo, ni a los demás, lo que realmente querías. ¿Y si te hubieras mentido sin darte cuenta de que lo estabas haciendo y te creyeses tus propias palabras? ?¿Y si no te has permitido nunca conocerte y por eso te mientes, suponiendo que eres alguien que no eres?

Sigo sintiendo rechazo, malestar y tristeza ante la gran cantidad de mentira con la que vivimos. Hemos llegado a un momento en el que es válido mentir por quedar por encima, ganar es lo más importante, da igual quién caiga y cómo lo haga. ¿Realmente podemos crecer interiormente así, sin errores, sin equivocaciones? ¿Es malo equivocarse? ¿O es peor pensar que nunca lo hemos hecho?

No creo en el camino sin caídas, no creo en las sendas lineales, no creo que exista la perfección y si soy sincera conmigo misma, creo que tampoco la quiero. De las equivocaciones nacen las reinvenciones, de las crisis las mejores ideas, de la caídas las remontadas impensables y sin mis millones de errores, yo no sería yo, ni mi entorno sería mi entorno. Pero yo no he sido así todo el tiempo, yo he vivido sin conocerme muchos años y el día que me presentaron a mi persona no me quise ver del todo, no estaba preparada, aceptarme desde dentro hacia fuera fue un camino mucho más complejo y largo de lo que había pensado, de hecho, todavía no ha acabado, cada día me sorprendo con algo nuevo. Ahora me miro con curiosidad y con interés, porque sé que no todo es lo que parece y que, aunque viva en mí, hay muchas cosas que no muestro con tanta facilidad como creo.

¿Qué es la mentira si no la manera de soterrar cosas a las que no nos queremos enfrentar?

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