jueves, 25 de febrero de 2016

¿Por qué?

¿Y por qué no? ¿Por qué no huir de todas tus ataduras y darme la mano? ¿Por qué no soltar todos esos lastres y volar conmigo? ¿Por qué no?

¿Por qué vivir agazapado en un rincón inexistente, en una esquina descolorida de un búnker abandonado? ¿Miedo a qué? Miedo es mirar al frente y no encontrarte, no saber si volveré a ver esas manos. Miedo no es que me puedas llegar a herir en una discusión o con alguna de las cosas que hagas, miedo es que no me vuelvas a derretir con esa sonrisa porque no la vuelva a tener.

¿Pánico? Sí, mucho... a que tus pies sigan su camino y éste no esté cercano al mío. O a que tus labios dejen de nombrarme aunque solo sea para decirme que no te apetece hablar.

Y en el intento desesperado de nombrarte en la lejanía, me doy cuenta de que sólo tengo que susurrar... porque te tengo en mis manos, en mis brazos, en mis labios, en cualquier parte de mi cuerpo... eres mis ganas y mis sueños, mis días y mis noches, las ganas de comerme el mundo y el mundo comiéndome lento, muy lento, tan lento que saboreo su aliento mientras me va devorando con una sonrisa... sabe que me tiene, sabe que hará conmigo lo que quiera porque mientras yo te piense el dolor no existe y es que no puedo dejar de hacerlo. 

Bendita tortura que se apodera de mi mente y de mi ser. Bendito castigo que me persigue y se multiplica con solo recordarte, que me arrastra a un sin fin de sentimientos y sensaciones y me atormenta con los recuerdos de tu piel...

Bendita memoria y bendita cordura que cuando logro salir del éxtasis de tus recuerdos me susurra que eres real.

Y en el vaivén de esta ESPIRAL te termino encontrando. Me miras fijamente, casi desafiante y veo tu miedo que se va apoderando de tus sueños a medida que me voy acercando...  Te revelas, te ensañas, pataleas y casi sin fuerzas me susurras ¿por qué?...  

...¿Y por qué no?...

  https://www.youtube.com/watch?v=cOBdHQB7sp0

Tierra de Nadie



miércoles, 24 de febrero de 2016

...Trazos...

Más o menos firmes, cursivos, ininteligibles, deformes, armoniosos o simplemente tuyos, sin más. 

Da igual lo que digan o lo que quieran decir, menos aún lo que entiendan los que se atrevan a mirarlos, leerlos, tratar de descifrarlos... es tu mundo, tu hueco, tu camino hasta lo más profundo de tu ser. Y ésto sólo lo entiendes tú cuando coges la pluma, el papel y comienzas a hacerlos, uno detrás de otro. Empiezas con dificultad, pero llega un momento que no piensas lo que trazas, ni lo que dices, sólo sabes que estás soltando amarras.

Sí, lo entenderás tú, el que llora mientras escribe, porque es así, hay que llorar. A ese al que recorre un escalofrío cada vez que nota esa necesidad de devorar cada milímetro de papel, cada gota de tinta, exprimir cada parte de su mente...

Pero esos trazos también serán de todos los que los lean y los hagan suyos, de esas personas que graban frases en su mente y en sus vidas... De aquellos que se atrevan a ir desenredando cada uno de sus nudos y estén dispuestos a dejarse llevar hasta el siguiente... 

Tierra de Nadie