…Ocultar lo que sientes mientras tratas de dibujarlo en trazos más o menos acertados, cuidando hasta el más mínimo detalle de esa caligrafía que tanto te conoce…
… Vislumbrar un álter ego tuyo en tus letras… regocijarte al saber que lo que haces es realmente bueno, aunque sólo te lo parezca a ti... que te consigues poner los pelos de punta, la sonrisa cruzada, las manos nerviosas… ¿Y quién más te lo tiene que reconocer?...
… Escuchar esa unión de notas, cerrar los ojos y verte con 10 años menos o quizás 15, cuando todavía te quedaba la suficiente inocencia y las cosas no eran como parecían, porque en realidad ellos no se hacían una idea del hervidero de sensaciones, sentimientos y pensamientos que te avasallaban cada día… porque tú solo eras una niña… Sonreír al comprobar que te sigues viendo en esa niña… esos OJOS…
…Anciana de cuerpo joven, veterana combatiente en campos abandonados a los más arduos pensamientos… resucitar en un cuerpo que conoces… resurgir de tus cenizas porque ellas alimentan el campo y el campo nace en ti…
…Reprimir un susurro, un te quiero, un abrazo… ir ahondando… retroceder asustada, mirar atrás y no saber qué es lo mejor… apoyarte en esa pared buscando una guía hasta que tus ojos se acostumbran a la luz de las tinieblas que tú misma te has creado… volver a comenzar… un paso detrás de otro… otro más, otro y… ya está… delante de ti un espejo, de esos que te dejan ver más allá de lo puramente superficial… última prueba… ¿serás capaz de verte tal y como eres?... Muchos miran de soslayo, otros tantos desvían esa mirada sin atreverse a ir más lejos, algunos incluso se miran de arriba abajo en una inspección fugaz… Me paro en mis ojos y te veo, te veo dentro de mí pero también por fuera, te veo y me reconozco, porque nunca dejé de ser yo, para bien o para mal… aquí sigo…